Main Content

La interacción con su médico

Read in english

Información sobre la interacción con su médico.

La interacción con su médico

Muchos médicos, en particular los médicos generales, médicos familiares o médicos internistas, atienden a relativamente pocas personas con lesiones en médula espinal. Tal vez no sepan sus complicaciones ni el impacto que tiene en la edad. Por lo tanto, usted, como sobreviviente de una SCI (lesión en la médula espinal), debe saber todo lo necesario sobre su afección actual para poder informarle a su médico sus necesidades específicas. El campo de la medicina es tan amplio que es imposible que un médico sea experto en todo. Además, la información sobre SCI se está expandiendo ampliamente. Hace cuarenta años había pocos sobrevivientes. Ahora hay miles, y estamos aprendiendo algo nuevo todos los días.

Se busca: trabajo en equipo

Usted y su médico pueden trabajar en equipo junto con otros prestadores de atención médica. Pueden ayudarse mutuamente para entender la SCI. Comparta con su médico lo siguiente:

  • Sus registros médicos y la historia clínica
  • Su historial de medicamentos y alergias a medicamentos
  • Los datos específicos de su lesión; por ejemplo: complicaciones relacionadas con sus sistemas orgánicos vulnerables como vejiga, intestino, piel, sistema nervioso autónomo, movilidad y cuidado personal.
  • Sus antecedentes médicos familiares
  • Sus inquietudes sobre su nivel funcional, cuidado personal y las inquietudes familiares

Fíjese si al médico le interesa ver algunos artículos, folletos, videos, y demás información sobre la SCI. Compartir estas inquietudes específicas con su médico lo ayudarán a él a saber los problemas potenciales relacionados con su atención médica a largo plazo.

Visitas a su médico

Cuando solicite un turno con su médico, piense por adelantado en la información que necesite. Llegue con las preguntas ya anotadas. No sienta vergüenza si no entiende algo. Tome notas o pídale a su asistente de cuidado personal que tome notas. No tenga miedo de reconocer sus temores.

Preguntas

Haga preguntas específicas, como por ejemplo:

  • ¿Cuáles son los efectos colaterales potenciales del tratamiento, cirugía o medicamentos, que puedan surgir como resultado de una SCI? Si su médico no está seguro, insista en que lo averigüe.
  • ¿Por qué le receta este tratamiento o medicamento? ¿Cuáles serán los efectos a corto y largo plazo, particularmente en sus sistemas orgánicos vulnerables? ¿Afectará su intestino o vejiga? ¿Necesitará de la atención de un asistente?
  • ¿Existen tratamientos o medicamentos alternativos para su afección? Si es así, ¿cuáles son las ventajas y desventajas?

Pruebas...

Sin duda, llegará el momento de realizar pruebas y procedimientos de diagnóstico. Enfrente esta realidad con más preguntas, como por ejemplo:

  • ¿Cómo ayudarán las pruebas al diagnóstico o terapia?
  • ¿Su SCI agrega nuevos riesgos? ¿Existen maneras más seguras o fáciles de obtener la misma información? ¿Cuál es la explicación paso a paso de la prueba?
  • ¿Cuáles son los costos? ¿Qué cubrirá el seguro de salud?
  • ¿Cómo afectará su SCI el modo de preparación para la cirugía? Por ejemplo, si necesita una colonoscopía, ¿el enema habitual vaciará completamente su colon? Si no fuera así, ¿qué sugiere su médico?

Procedimientos....

  • ¿Se utilizará anestesia? ¿Cuáles pueden ser las complicaciones?
  • ¿Existen instrucciones especiales sobre la preparación para la prueba y después de la misma?
  • ¿Cuáles son las posibles complicaciones que resulten de las pruebas, sobre todo considerando su lesión?
  • ¿Cómo estará protegida su piel? ¿Necesitará que lo alcen? ¿Necesitará de la atención adicional de un asistente para la preparación o el seguimiento?

... y cirugías

  • Si se recomienda la cirugía, ¿en qué grado se prevé que sea de utilidad? ¿Qué sucederá en la cirugía? ¿Cuáles son las probabilidades de que funcione? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Cuál será el tiempo de recuperación?
  • También deberá preguntar, y entender, cómo su SCI afectará la recuperación después de la cirugía. Lo que es aún más importante, deberá ayudar a su médico a entender cómo podrían afectarlo sus recomendaciones. Por ejemplo, “no incorporarse por seis semanas” es una restricción postoperatoria común. Deberá explicarle a su médico lo que esto significa para usted. No puede trasladarse, hacer cambios de apoyo, hacer flexiones, etc. ¿Su médico autorizará la atención de un asistente por seis semanas mientras dure su recuperación? ¿Recomendará eso a su compañía de seguros?
  • ¿Deberá alquilar una silla de ruedas eléctrica o un colchón a medida?

Estas son las inquietudes que puede tener y que son importantes para los procedimientos administrativos, medicamentos, pruebas, y cirugía ambulatoria o con internación hospitalaria.

Recuerde: no habrá límites para las preguntas

Segundas opiniones

Si se enfrenta a una cirugía mayor, pero no se trata de una crisis, tal vez desee consultar a otro médico. Usted querrá saber si hay otros tratamientos que pueda sugerirle. También puede ocurrir que le preocupe la forma en que la cirugía afectará a sus traslados, movimiento en silla de ruedas, y demás actividades. Si su propio médico no tiene respuesta a sus inquietudes, la mejor opción es consultar a otro.

Los médicos, a veces, se pueden sentir amenazados por las segundas opiniones. Kievman, en su libro Para bien o para mal: Una guía para parejas que lidian con una enfermedad crónica, sugiere la pregunta, “¿Hay alguna otra persona a la cual debamos consultar?" Su mejor opción puede ser obtener una segunda opinión de un psiquiatra o médico con experiencia anterior en tratamientos de sobrevivientes de SCI que puedan contarle todas las opciones con todos los efectos secundarios potenciales.

Socios

Recuerde: usted está asociado con su médico para su atención médica a largo plazo. Debe decirle al médico lo que su cuerpo puede hacer y lo que no. Juntos, usted y su médico mantendrán el buen camino hacia una vida más saludable y funcional.

DESCARGAR PDF

Revisada: 3/2015


Recursos:

“Building a New Dream” (Construyendo un nuevo sueño): Una guía familiar para enfrentar la discapacidad y enfermedad crónica, de Janet Maurer. Reading, Mass: Addison- Wesley Publishing Company, 1989.

“For better or For Worse” (Para bien o para mal): Una guía para parejas que lidian con una enfermedad crónica, de Beverly Kievman con Susie Blackmun. Chicago Contemporary Books, 1989.

This resource provided as a courtesy of Craig Hospital. For more information, contact the Craig Hospital Nurse Advice Line at 1-800-247-0257.

Esta es una publicación de RRTC sobre Envejecimiento con lesiones en la médula espinal, financiada por el subsidio #H133B30040 del Instituto Nacional sobre Investigación de Discapacidades y Rehabilitación del Departamento de Educación de EE.UU. Las opiniones que aparecen en esta publicación son del beneficiario del subsidio y no refleja necesariamente las opiniones del Departamento de Educación de EE.UU.

Disclaimer: The content in this document is intended for general informational purposes only and is not a substitute for professional medical advice or treatment for specific medical conditions. No professional relationship is implied or otherwise established by reading this document. You should not use this information to diagnose or treat a health problem or disease without consulting with a qualified healthcare provider. Many of the resources references are not affiliated with Craig Hospital. Craig Hospital assumes no liability for any third party material or for any action or inaction taken as a result of any content or any suggestions made in this document and should not be relied upon without independent investigation. The information on this page is a public service provided by Craig Hospital and in no way represents a recommendation or endorsement by Craig Hospital.

Related Resource Topics