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Control del dolor

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Información sobre el control del dolor.

    Control del dolor

    Dolores después de la lesión

    Muchas personas sienten algún tipo de dolor después de una lesión catastrófica. El dolor severo es un problema para una de cada tres personas con lesiones importantes. El dolor puede interferir con su capacidad para llevar a cabo rutinas diarias, actividades sociales, y afecta mucho su calidad de vida.

    Existen numerosas causas de dolor, algunos ejemplos son los huesos rotos (con o sin cirugía), articulaciones y músculos lesionados o nervios dañados. El movimiento de músculos y articulaciones después de períodos sin uso también puede causar dolor. En personas con lesión de médula espinal (SCI) o lesión cerebral (TBI), también puede haber cambios en la forma en que el cuerpo siente dolor por los cambios en el sistema nervioso. Algunas personas con SCI o BI sienten dolor en lugares donde tienen sensaciones anormales o incluso ausentes.

    El dolor no es un diagnóstico, sino más bien un síntoma. Siendo un síntoma, puede ser signo de que algo está mal, pero otras veces puede ser la respuesta normal a cambios en el cuerpo. El dolor puede estar presente desde el inicio de la lesión o puede desarrollarse lentamente con el tiempo. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a averiguar qué causa dolor, y lo que es más importante, qué se puede hacer para tratarlo.

    Ciertas condiciones pueden empeorar el dolor, incluso numerosos problemas médicos como infecciones, problemas de vejiga, intestinos o piel, como también otros factores como exceso de esfuerzo, fatiga física o emocional, frustración, cambios en el clima o incluso el cigarrillo. Tal vez no le diga a nadie su dolor, o lo que lo empeora, por miedo a que los demás puedan pensar que está "loco" o que es "débil". Debatir su dolor con el equipo puede ayudar a determinar si es señal de que algo está mal, o si es un síntoma “normal”. Comunicarse con su equipo es el primer paso para entender las diferentes causas del dolor y las diferentes opciones de tratamiento.

    Usted tiene un derecho

    Como paciente de Craig Hospital puede esperar:

    • Que su equipo de tratamiento se tome en serio sus informes de dolores.
    • Recibir información sobre dolor y formas de ayudar con eso.
    • Un personal dedicado y comprometido con el control y prevención de dolores.
    • Profesionales de atención médica que respondan a los informes de dolores.

    Sus responsabilidades

    Como paciente de este hospital, se espera que usted:

    • Pregunte a su equipo de atención médica qué esperar sobre el dolor y su control.
    • Converse sobre las opciones de alivio del dolor con su equipo de atención médica.
    • Trabaje con su equipo de atención médica para desarrollar un plan de control del dolor.
    • Ayude a su equipo de atención médica a evaluar su dolor.
    • Le informe a su equipo de atención médica cuando no se alivie su dolor.
    • Siempre hable con su médico, enfermera o farmacéutico sobre cualquier preocupación que pueda tener sobre los analgésicos.

    ¡El alivio del dolor es importante!

    El dolor puede causar los siguientes signos y síntomas:

    • Cansancio
    • Depresión
    • Ira
    • Preocupación
    • Soledad
    • Estrés
    • Falta de apetito
    • Aumento del consumo de alcohol o drogas

    El dolor puede interferir con lo siguiente:

    • Actividades diarias
    • Interés en el trabajo y pasatiempos
    • Dormir
    • Actividad sexual
    • Comer
    • Pasar tiempo con la familia y los amigos
    • Disfrutar de la vida
    • Trabajar en sus metas de rehabilitación

    Informe a su equipo:

    • ¿En dónde siente dolor?
    • ¿Cómo se siente? (punzante, sordo, quemante, eléctrico)
    • ¿Cuánto hace que lo sufre?
    • ¿Qué hace para mejorarlo?
    • ¿Qué lo empeora?
    • ¿Qué medicamentos o tratamientos son útiles? ¿Qué medicamentos o tratamientos no fueron útiles?

    Tipos de dolor

    Existen dos tipos de dolor: agudo y crónico:

    • Dolor agudo – El dolor agudo en general empieza de repente. La causa del dolor generalmente es por daños físicos al cuerpo o por un proceso de la enfermedad. El dolor agudo es señal de peligro y deberá conversar con su equipo para asegurarse de su correcta evaluación. Recuerde que deberá tratarse la capacidad de su cuerpo para informar el dolor. El dolor agudo en general mejora con o sin intervención, pero puede tardar varios meses en desaparecer completamente.
    • Dolor crónico – Cuando el dolor no desaparece, y dura más tiempo que semanas a meses, generalmente se lo considera crónico. No obstante, esto no significa que no haya esperanza de mejora. Puede haber muchas causas de dolor crónico en SCI y BI, y existen muchas estrategias de tratamiento diferentes que puede ofrecerle su equipo. El dolor crónico es difícil de eliminar completamente, pero en general es posible la reducción significativa del dolor. Aunque el dolor crónico generalmente no es peligroso, es importante que notifique a su equipo si llegara a empeorar súbitamente.

    Tipos de dolor después de la lesión

    Existen varios tipos de dolor que sienten generalmente las personas con SCI o BI. Algunos tipos de dolor implican mecanismos que pueden causar que cualquier persona tenga dolor. Otros tipos de dolor implican mecanismos que en general solamente se encuentran en personas que tuvieron una lesión cerebral, de médula espinal u otras partes del sistema nervioso. Su equipo puede ayudarlo a entender estos tipos diferentes de dolor y lo que puede hacerse al respecto.

    Dolor mecánico

    El dolor mecánico generalmente implica áreas de sensación normal pero no necesariamente áreas de funcionamiento normal. Este tipo de dolor puede producirse de manera súbita o tener un inicio demorado. Los síntomas varían y pueden ir desde el dolor sordo al punzante, o de doloroso a vibrante. Generalmente implica algún tipo de causa física como lesiones físicas en el músculo, articulación o hueso. Este tipo de dolor puede sucederle a cualquiera. No obstante, la espasticidad, condición donde los músculos tienen dificultad para relajarse debido a SCI o BI, también es causa común de dolor mecánico.

    Dolor derivado

    El dolor derivado puede producirse en personas con o sin lesión del sistema nervioso y puede ser una fuente de dolor común, especialmente en SCI. Un ejemplo es cuando una persona tiene un ataque cardíaco, pueden tener dormida la mandíbula o dolor en su brazo u hombro izquierdo. En SCI, el dolor derivado puede ser signo de que un área debajo de su nivel de sensación normal tiene un problema. Un ejemplo común en SCI incluye el dolor de hombros como resultado de la enfermedad de la vesícula biliar. El dolor derivado también puede producirse en BI, pero es menos común.

    Dolor central por desaferenciación

    En personas con SCI, el dolor central por desaferenciación puede ser bastante desconcertante. Usted siente dolor en donde tiene sensación anormal o incluso ausente. Las descripciones comunes incluyen “pinchazos y agujas”, dolor eléctrico, quemante, adormecimiento o dolor punzante debajo de su nivel de lesión. El dolor tal vez no se desarrolle por semanas o meses, si es que lo hace. También puede fluctuar o cambiar. Puede ser constante y puede, o no, cambiar con la actividad física. En el mejor de los casos, es molesto. En el peor de los casos, puede limitar su capacidad de desarrollarse en forma completa en la vida.

    Los médicos creen que la causa del dolor central por desaferenciación puede ser los cambios en el funcionamiento de los nervios de la médula espinal después de una SCI y no es generalmente un signo de que la lesión empeora. Las personas con BI a veces pueden experimentar un síndrome de dolor similar, aunque la causa está relacionada con lesiones del cerebro y no con los nervios de la médula. Las personas con este tipo de dolor pueden estar sensibles al leve tacto u otra estimulación que generalmente, no se consideraría dolorosa.

    Dolor radicular

    El dolor radicular (también llamado dolor de la unión) se relaciona con el patrón distintivo de dolor con SCI, donde el dolor se siente en el nivel de la lesión o justo debajo. Puede empezar semanas a meses después de la lesión y puede sentirse agudo o quemante cerca del área en donde no tiene más sensibilidad normal. Este tipo de dolor es similar al dolor central por desaferenciación en que la actividad física tal vez no lo afecte, y las áreas implicadas pueden estar extremadamente sensibles al tacto, también conocido como hipersensibilidad. Se cree que el daño en las raíces nerviosas en el nivel de la lesión causa este tipo de dolor. Esta condición no necesariamente indica que la lesión empeoró.

    Dolor de quiste (Syrinx)

    Cuando se lesiona la médula espinal a veces se puede formar una cavidad llena de líquido dentro de la médula espinal misma, y se llama quiste o syrinx. El quiste a veces puede expandirse hacia arriba o abajo en la médula espinal y puede causar diferentes síntomas, entre ellos la pérdida de sensibilidad, debilidad o los dolores. Los síntomas tal vez no aparecen por meses o años y también pueden desarrollarse muy despacio. Aunque esta afección no es común y solamente se produce en SCI, puede ser muy grave y es otro motivo por el cual es importante debatir todos los problemas de dolores con su equipo.

    Medir el dolor que siente

    Ya sea si tiene una lesión cerebral o de la médula espinal, sabemos que su dolor es muy real. La mayoría de las personas con lesión cerebral o de la médula espinal pueden decirles a los médicos y enfermeras cuando sienten dolor, y el grado de dolor. La familia y miembros del personal deben observar de cerca a alguien que no puede comunicarse solo, y vigilar los signos que indiquen dolor. Los cambios en signos vitales, como aumento del ritmo cardíaco o presión arterial o ritmo respiratorio, pueden indicar que alguien siente dolor. Los cambios de conducta como inquietud, quejas o muecas como así también el aumento de ansiedad, irritabilidad o agitación, también pueden ser respuestas al aumento del dolor.

    Una escala de dolor ayuda a calificar la intensidad del mismo. En Craig Hospital, las enfermeras le pedirán que califique su dolor en una escala del 0 al 10. La calificación de 0 indica ausencia de dolor y la 10, el peor dolor soportable. Califique el dolor cada pocas horas. Puede sentir dolor incluso con medicamentos o tratamientos. Dígale a su médico o enfermera si no disminuyó el dolor. Asegúrese de mencionar si el dolor aumenta o cambia súbitamente.

    Tratamiento del dolor después de la lesión

    Los tratamientos varían, según el tipo de dolor. Aunque la investigación continúa en lo referente al control del dolor, ningún dato significativo comprueba un método como tratamiento estándar para el control del dolor en cada persona o para cada situación.

    Tratamiento del dolor agudo

    El dolor agudo generalmente responde bien al tratamiento que implica la combinación de estrategias, incluso medicamentos, tratamientos físicos y asesoramiento. El foco mental implica la resolución o eliminación del dolor y formas de evitar el dolor para que no se produzca de nuevo. Para este tipo de dolor el tratamiento en general es "después del hecho": significa que usted primero informa los síntomas, y luego se hace algo al respecto.

    Tratamiento del dolor crónico

    El dolor crónico puede ser muy difícil de tratar, y el enfoque del equipo multidisciplinario es muy importante. Es muy raro que una sola estrategia pueda tratar en forma efectiva el dolor crónico, independientemente de la causa, y es muy importante que trabaje con cada miembro de su equipo. Lamentablemente, cuando el dolor se vuelve crónico, las metas realistas implican en general la reducción del dolor y la adaptación al dolor, y no la eliminación completa del dolor. Su equipo puede recomendar algunos medicamentos o técnicas inusuales, y es importante que mantenga la mente abierta con respecto a las diferentes estrategias de tratamiento.

    Métodos para tratar el dolor

    Como el dolor puede tener tantas causas diferentes, no existe una sola forma de tratarlo, ya sea si es agudo o crónico. Como la SCI y BI también pueden tener tipos específicos de síndromes de dolor no presentes normalmente en la población general, es muy importante que su equipo trabaje con usted para brindar información sobre sus tipos de dolor. Los medicamentos son sólo parte de la solución, y su médico, farmacéutico y enfermera pueden ayudar a explicar los puntos a favor y en contra de cada uno. Sus terapeutas también tendrán estrategias que no implican medicamentos pero pueden ser tan (o más) efectivas que cualquier medicación. Un psicólogo o sacerdote también son personas muy importantes que pueden tratar su dolor, en especial cuando es de naturaleza crónica. Entender sus emociones y aprender los diferentes tipos de estrategia de adaptación son parte fundamental de su tratamiento. Su equipo de atención médica puede ayudarlo a explorar opciones alternativas como terapia de masajes y acupuntura si le interesa.

    Medicamentos

    Existen muchos medicamentos disponibles para tratar el dolor. Algunos son más conocidos que otros, y algunos pueden sonar muy inusuales. Todos los medicamentos tienen efectos secundarios potenciales, algunos de los cuales son más graves que otros y muchos medicamentos pueden interactuar entre sí. Debe decirle al médico la mayor cantidad de datos posibles para que pueda elegir el medicamento adecuado para usted. Todos probaron algún éxito para reducir el dolor pero nuevamente, ninguno lo hace completamente en todo caso. Algunos efectos secundarios de estos medicamentos pueden ser graves. Su médico debe vigilar de cerca su tratamiento.

    También es importante que mantenga la mente abierta sobre los medicamentos, en especial porque muchos se utilizan “fuera de lo indicado”, esto significa que la información que lea de un manual de medicamentos o de Internet tal vez no sea el único uso de ese medicamento. Su médico se preocupa del mismo modo por los efectos secundarios, y tratará de evitar los medicamentos que tengan muchos efectos secundarios o interacciones con otros medicamentos. Es muy importante que tome solamente lo recomendado por su médico o enfermera, como medicamentos adicionales, incluso los herbales o de venta libre, pueden tener interacciones significativas con sus medicamentos recetados. Deberá conversar sobre el uso de remedios herbales con su médico.

    Medicamentos antiinflamatorios sin esteroides (también conocidos como NSAID)

    Aspirina, Ibuprofeno (Motrin, Advil), Naproxeno, Anaprox (Aleve), Ketorolac (Toradol), Indometacina (Indocin), Celecoxib (Celebrex), Rofecoxib (Vioxx).

    Los NSAID se han usado por años, con éxito en el tratamiento de diversos tipos de dolor. Vienen en muchas formas, por ejemplo, píldoras, líquidos, supositorios e inyecciones. Algunos son de venta libre, otros sólo con receta. Los riesgos comunes incluyen molestias estomacales (incluso úlceras y sangrado), problemas renales, alergias cutáneas y reacciones respiratorias y problemas de sangrado. Todos tienen propiedades levemente diferentes y efectos secundarios potenciales, y deberá consultar a su médico si este tipo de medicamento es seguro para usted.

    Paracetamol

    Mejor conocido como Tylenol, el paracetamol (APAP) también es muy efectivo para el dolor y en general tiene menos efectos secundarios que la mayoría de los demás medicamentos. No obstante en dosis muy altas (particularmente más de 4.000 mg por día) puede causar daño hepático y no se debe mezclar nunca con alcohol.

    Comúnmente se encuentra en combinación con otros medicamentos para el dolor, como APAP/Oxicodona (Percocet) y APAP/Hidrocodona (Lortab).

    Narcóticos (incluso medicamentos combinados)

    APAP/Codeína (Tylenol #3), APAP/hidrocodona (Lortab, Vicodin), APAP/oxicodona (Percocet), fentanilo (Duragesic), hidromorfona (Diluadid), meperidina (Demerol), Metadona, Morfina, Oxicodona

    Este tipo de medicamentos también conocidos como opioides, incluye una gran cantidad de medicamentos con diversos grados de alivio, como así también efectos secundarios variables. Generalmente se combinan con paracetamol (APAP) o NSAIDs.

    Los efectos secundarios comunes incluyen confusión, fatiga, vómitos, picazón, constipación y debilidad de la vejiga (retención urinaria). También pueden causar disminución de la presión arterial y disminuir la capacidad respiratoria.

    Este tipo de medicamentos siempre requiere de receta y puede crear adicción. Después de períodos prolongados de uso la respuesta de su cuerpo a los narcóticos puede disminuir; tal vez note que su dolor sigue aumentando a pesar de aumentar las dosis. No obstante, es probable que su cuerpo haya continuado con efectos secundarios que empeorarán con el aumento de la dosis. Tal vez haya desarrollado adicción a estos medicamentos y el interrumpirlos abruptamente puede causar síntomas de abstinencia.

    Los narcóticos en general no son tan efectivos para el dolor crónico pero en general son muy efectivos para el dolor agudo. La dependencia o adicción es muy infrecuente cuando los narcóticos se usan correctamente. Su médico puede ayudarlo a decidir cuál es el medicamento útil para usted, si corresponde.

    Relajantes musculares / Medicamentos antiespasmódicos

    Diazepam (Valium), baclofeno (Lioresal), carisoprodol (Soma), ciclobenzaprina (Flexeril), metaxalona (Skelaxin), metocarbamol (Robaxin), dantroleno (Dantrium), tizanidina (Zanaflex).

    Estos medicamentos recaen en diferentes categorías pero principalmente funcionan relajando el músculo, actuando sobre el músculo en forma directa, o el aporte del nervio al músculo.

    Los efectos secundarios comunes incluyen sedación, sequedad bucal, confusión, hipotensión, disminución del ritmo respiratorio y debilidad.

    Otros medicamentos, incluso el uso “fuera de lo indicado”

    Un uso “fuera de lo indicado” es cuando un medicamento se receta para otros fines que no son los originalmente aprobados por la Administración Federal de Medicamentos (FDA). No obstante, estos medicamentos pueden ser recetados en forma segura por su médico y pueden ser eficaces para el dolor, ya sea agudo o crónico, y en particular para síndromes de dolor que pueden aparecer después de SCI o BI (pero infrecuentes en la población general). Siempre debe consultar los beneficios, riesgos y efectos secundarios potenciales de estos medicamentos con su médico.

    Estos medicamentos incluyen:

    • Tramodol (Ultram) no recae en una categoría específica y puede ser útil en el dolor leve a moderado. Aunque no es un narcótico tiene un leve potencial de dependencia y se debe usar con precaución si toma un antidepresivo.
    • Antidepresivos, en particular los antidepresivos tricíclicos como amitriptilina (Elavil) o nortriptilina (Pamelor) y desipramina (Norpramin).
    • Ansiolíticos (también conocidos como medicamentos contra la ansiedad) como diazepam (Valium) y clonazepam (Klonopin) son muy efectivos relajantes musculares que también ayudan a reducir la ansiedad.
    • Anticonvulsivos (también conocidos como medicamentos contra las convulsiones) como Neurontin, son útiles para dolores nerviosos asociados con SCI. Frecuentemente se usan combinados con los antidepresivos.
    • Antihipertensivos (medicamentos para la presión) como clonidina (Catapres), que se relaciona mucho con el relajante muscular tizanidina (Zanaflex).

    El alcohol no es un medicamento. No se recomienda el alcohol como medicamento para el dolor y se puede provocar abuso de alcohol y otros problemas graves. Algunos medicamentos no se deben mezclar con alcohol. Consulte a su médico si tiene dudas sobre el alcohol y siempre lea las etiquetas de sus medicamentos.

    Problemas potenciales relacionados con los medicamentos

    Tengo miedo de desarrollar adicción.

    La adicción a los narcóticos se define como dependencia del uso regular de narcóticos para satisfacer necesidades físicas, emocionales y psicológicas y no por otros motivos médicos. El alivio del dolor es un motivo médico para tomar narcóticos. Por lo tanto, si toma narcóticos para aliviar el dolor, no es “adicto”, independientemente de la cantidad o frecuencia con la cual toma los narcóticos. Si usted y su médico deciden que los narcóticos son una elección adecuada para su alivio del dolor úselos según las indicaciones. El miedo a la adicción es muy común en gente que toma narcóticos para alivio del dolor. La adicción a narcóticos es un tema con mucha carga emocional. Tal vez escuche a gente usar el término “adicción” en forma muy ligera sin entender que significa el uso compulsivo de drogas formadoras de hábitos para sus efectos de placer.

    No quiero ser un quejoso.

    Tiene derecho a pedir un alivio para el dolor. De hecho, informarle a su médico o enfermera el dolor es lo que DEBEN hacer todos los pacientes. Cuanto antes hable, mejor. Es más fácil controlar el dolor en sus primeras etapas, antes de que se vuelva grave.

    No deseo perder el control.

    La mayoría de la gente no pierde el control cuando toma medicamentos para el dolor de la forma correcta. Tal vez se sienta somnoliento cuando empiece a tomar medicamentos para el dolor, pero esta sensación generalmente desaparece en unos días. Algunas personas sienten mareos o confusión cuando toman medicamentos para el dolor. Dígale a su médico o enfermera si le sucede a usted. Cambiar la dosis o tipo de medicamento generalmente ayuda a resolver este problema.

    Otras opciones de alivio del dolor

    Estimulación eléctrica

    La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea o “TENS” brindó alivio del dolor de SCI en algunas personas. Esta técnica implica colocar electrodos en la superficie de su piel y enviarle a su cuerpo niveles bajos de corriente eléctrica. Los médicos y fisioterapeutas con frecuencia usan TENS primero al tratar el dolor, porque los riesgos son bajos.

    Otro tipo de estimulación eléctrica es el estimulador de columna dorsal o estimulador epidural. Se implanta bajo la piel y comprobó ser útil en algunos casos. Es un procedimiento quirúrgico reversible.

    Bloqueos nerviosos y cirugía

    Los bloqueos nerviosos se refieren a un medicamento que se inyecta directamente en la piel o en la columna. Este método tiene menos efectos secundarios que los narcóticos y el alivio del dolor dura más tiempo. Los médicos usan estos tratamientos con frecuencia antes de la neurocirugía por sus bajos riesgos.

    Zonas de entrada de raíz dorsal (DREZ)

    DREZ es un procedimiento neuroquirúrgico para reducir el dolor en algunas personas. El procedimiento DREZ implica la aplicación de calor térmico en partes de la médula espinal o raíces nerviosas que se cree que son el origen del dolor. Hay un índice de éxito superior al 80% para los casos seleccionados de paraplejia.

    Ejercicios de estiramiento y variedad de movilidad

    Los ejercicios de estiramiento y variedad de la movilidad que ayudan a liberar la tensión muscular pueden también ayudar a aliviar el dolor. Aplicar hielo o calor en el área afectada puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.

    Masaje terapéutico

    El masaje terapéutico realizado por un terapeuta de masajes certificado y capacitado (CMT) también puede ayudar a aliviar el dolor debido a la rigidez y desequilibrio muscular. Hable con su médico si le interesa la terapia de masajes.

    Acupuntura

    Los especialistas en tratamiento de dolor crónico han utilizado tratamientos de acupuntura. El tratamiento de acupuntura consta de la inserción de diminutas agujas en la piel en puntos específicos. Según algunos expertos, la acupuntura funciona estimulando el sistema de control del dolor del cuerpo o bloqueando el flujo de dolor.

    Tratamiento psicológico para el dolor

    Aunque los procedimientos médicos y quirúrgicos para controlar el dolor crónico son importantes, los enfoques psicológicos para tratar el dolor son igualmente significativos. Con enfoques psicológicos usted es un participante activo y puede realmente afectar su dolor al estar más involucrado en el control del dolor a través del aprendizaje de estrategias de adaptación y resolución. No pase por alto el apoyo psicológico ni se sienta amenazado por él. Vivir con dolor día tras día afectará la visión de uno mismo y del mundo. Trabajar con un psicólogo puede ayudarlo a entenderlo.

    Otros factores del dolor

    Existen otros factores que pueden agravar el dolor, como depresión y estrés.

    Depresión

    La depresión puede acompañar el dolor o producirse como resultado de problemas cotidianos o por enfrentar la lesión de la médula espinal. La depresión puede magnificar la experiencia del dolor y provocar aislamiento social. La depresión se trata mejor con el asesoramiento de profesionales o consejeros expertos. La depresión grave requiere medicación u otro tratamiento. El tratamiento exitoso de la depresión puede mejorar su capacidad de lidiar con el dolor crónico.

    Estrés

    El estrés es otro factor que puede magnificar el dolor. Puede aprender a controlar el estrés en forma más eficaz a través del asesoramiento, en forma individual o en grupo. Los psicólogos pueden enseñarle técnicas para ayudarlo a reducir el estrés y la tensión, como entrenamiento de relajación, biorretroalimentación e hipnosis.

    La distracción es uno de los mejores métodos para lidiar con el dolor crónico. Mantenerse ocupado en actividades agradables y significativas, recreación, trabajo o actividades de voluntariado, es lo más importante. La inactividad y el aburrimiento le permiten enfocarse más en su dolor.

    Lo que piensa sobre su dolor puede afectar cómo lidia con él. Si cree que es signo de que algo terrible le está sucediendo a su cuerpo, puede evitar ciertas actividades o recurrir a los medicamentos. Esto puede cambiar todo su estilo de vida.

    Usted quiere disminuir su dolor, así puede participar en forma segura en la mayor cantidad de actividades posible. Si limita las actividades, tal vez sólo empeore las cosas. Consulte a su médico para saber el tipo y causa de su dolor. Pregunte lo que puede y no puede hacer.

    El dolor es una discapacidad invisible y los familiares tal vez no entiendan su dolor. Debido a que están preocupados, pueden ser sobreprotectores o tal vez no les gusta que usted tome medicamentos u otros tratamientos. La educación y asesoramiento familiar pueden ser útiles.

    Conclusión

    El dolor y su tratamiento pueden ser un problema complicado. No intente diagnosticar su propio dolor. Tal vez necesite probar varios tratamientos antes de encontrar el indicado, o una combinación que le sirva. Empiece con la opción más segura. Con frecuencia, combinar varios métodos puede funcionar.

    Finalmente, la solución tal vez no sea la cura. Puede ser aprender nuevas o mejoradas habilidades para hacer el dolor más tolerable y reducir el impacto del dolor en su calidad de vida.

    Pautas para el alivio del dolor

    • Evite el dolor antes de que empiece o empeore, haciendo algunos métodos de alivio en forma regular. Si empieza el dolor, no espere a que empeore, haga algo antes.
    • Aprenda los métodos de alivio del dolor que le funcionen mejor. Varíe y combine métodos de alivio del dolor. Por ejemplo puede usar un método de relajación al mismo tiempo que toma medicamentos para el dolor.
    • Conózcase a sí mismo y lo que puede hacer. Con frecuencia, cuando las personas están descansadas y alertas, pueden usar un método que exija atención y energía. Cuando están cansadas, pueden necesitar un método que exija menos esfuerzo. Por ejemplo, intente la distracción cuando está descansado y alerta, use paquetes calientes o fríos cuando esté cansado.
    • Sea abierto y siga probando. Esté dispuesto a probar métodos diferentes. Tenga un registro de lo que lo hace sentir mejor y lo que no lo ayuda.
    • Pruebe cada método más de una vez. Si no funciona la primera vez pruebe unas veces más antes de abandonarlo. Tenga en cuenta que lo que no funciona un día, puede funcionar al siguiente. También podrá necesitar ayuda para averiguar la mejor manera de usar cierta técnica. No se desaliente si un método no funciona para usted. Las personas son diferentes, y no todos los métodos funcionarán para todos.
    • Lo más importante, siempre pregúntese: “¿Es la cura peor que la enfermedad? ¿El alivio del dolor me permite hacer lo que es importante para mí y mis seres queridos?”

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    Revisada: 3/2015

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